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Vista general de cocina a medida tras la reforma integral de una vivienda en Zaragoza Reforma integral de vivienda en Zaragoza con salón abierto, cocina integrada y distribución contemporánea realizada por A54insitu. Salón-comedor de un ático reformado en Zaragoza con espacio abierto, pavimento continuo de madera, iluminación indirecta y acceso a terraza Interior reformado de vivienda en Zaragoza con espacios abiertos, madera natural y pavimento de piedra

Fdo. el Católico VIII | Reforma integral

Tipología Proyecto
  • Reforma Integral
Superficie Útil
  • 189 m²
Ejecución
  • Ene 2026 - Ago 2026
Situación
  • Fernando el Católico, Zaragoza

Reforma integral en Paseo Fernando el Católico, Zaragoza: transformar una vivienda clásica sin perder su carácter

Reformar una vivienda clásica no significa renunciar a su historia. En esta reforma integral de 189 m² en Paseo Fernando el Católico, Zaragoza, transformamos por completo la distribución para adaptarla a una forma de vivir contemporánea, conservando aquellos elementos arquitectónicos que daban carácter a la vivienda original.

Reformar sin borrar lo que ya estaba

Fernando el Católico, junto con la Plaza San Francisco y gran parte del entorno de la Universidad, son zonas de Zaragoza en las que reformar una vivienda puede ofrecer mucho más, si cabe, que el hecho de estrenar una casa.

Muchas de las viviendas de esta zona tienen un valor añadido, algo que merece la pena conservar: buenas proporciones, techos altos, molduras, carpinterías, elementos decorativos, relevancia arquitectónica o, simplemente, una arquitectura con personalidad. El reto está en conseguir que todo ello conviva con una forma de habitar completamente contemporánea.

Esta reforma integral, realizada en una vivienda de 189 m², parte precisamente de esa idea: transformar por completo la distribución y la manera de vivir la casa, incorporando un interiorismo contemporáneo y cálido, pero manteniendo la identidad arquitectónica de la vivienda.

El resultado combina espacios abiertos, madera natural, vidrio y perfilería metálica negra con elementos clásicos como las molduras y el rosetón del techo. Una vivienda en la que lo original y lo nuevo no compiten, sino que se complementan.

El potencial de reformar una vivienda tradicional

La vivienda original tenía una distribución muy compartimentada, organizada alrededor de un pasillo central y varias habitaciones independientes.

Aunque la superficie —189 m² construidos— ofrecía muchas posibilidades, la organización existente hacía que parte de esos metros se percibieran como espacios desconectados entre sí.

Esta reforma permite reordenar la vivienda por completo, actuando desde la envolvente, las instalaciones y el confort energético hasta la concepción y organización espacial.

A partir de ahí se diferencian dos grandes ámbitos: una zona de día abierta y conectada, pero sectorizable, y una zona de noche más privada, formada por la suite principal con baño, dos dormitorios adicionales, un baño compartido y el laundry.

El cambio no consiste únicamente en eliminar tabiques. Se trata de construir nuevas relaciones entre los espacios, mejorar las perspectivas interiores y conseguir que la luz y las visuales recorran la vivienda de una manera mucho más natural.

Antes y después:
de una vivienda compartimentada a un espacio conectado

La vivienda antes de la reforma respondía a una distribución tradicional, con diferentes habitaciones independientes y una circulación central que articulaba el conjunto.

La intervención aprovecha la superficie existente para modificar radicalmente esa estructura.

El nuevo proyecto concentra las zonas principales de la vivienda alrededor de un gran espacio de día en el que salón, comedor y cocina pasan a formar parte de una misma secuencia.

El resultado permite percibir la vivienda de una manera completamente diferente.

Donde antes había habitaciones separadas aparece ahora un espacio continuo, luminoso y conectado, en el que cada zona mantiene su función pero participa de una misma atmósfera.

Una cocina integrada que se convierte en parte del salón

Una de las intervenciones más importantes de la reforma está precisamente en la cocina.

La cocina original, como ocurre en muchas viviendas de esta tipología, tenía una relación mucho más independiente con respecto al resto de la casa. La nueva propuesta la incorpora al espacio principal y la convierte en una pieza más del interiorismo del salón-comedor.

Pero abrir una cocina al salón no significa necesariamente hacer desaparecer sus límites.

En este caso, la cocina se separa mediante una gran mampara de vidrio con perfilería metálica negra, una solución que permite mantener una relación visual directa con el comedor y el salón al mismo tiempo que introduce cierta independencia funcional.

Es una intervención especialmente interesante porque la cocina deja de ser un espacio secundario y pasa a tener un papel protagonista dentro de la vivienda.

La madera natural del mobiliario conecta visualmente con el pavimento y con el resto del espacio, mientras que la estructura negra de la mampara introduce un contraste contemporáneo que ayuda a definir la transición entre cocina y zona de día.

El resultado es una cocina integrada visualmente en el salón sin convertirlo en un espacio completamente indiferenciado.

La transparencia del vidrio mantiene las perspectivas y la entrada de luz; la perfilería dibuja un límite preciso; y la cocina, vista desde el comedor, funciona casi como una pieza de mobiliario arquitectónico.

Un interiorismo contemporáneo dentro de una vivienda con carácter

La intervención busca deliberadamente un equilibrio entre dos lenguajes.

Por un lado, encontramos elementos propios de la arquitectura existente: techos altos, molduras, cornisas y el rosetón ornamental que preside el comedor.

Por otro, el nuevo interior introduce líneas limpias, iluminación integrada, carpinterías de vidrio y metal, mobiliario de madera natural y una paleta cromática clara.

El resultado se aproxima a un interiorismo contemporáneo cálido, alejado tanto de una estética excesivamente minimalista como de la reproducción literal de un interior clásico.

La clave está precisamente en el contraste.

La mesa de madera natural y las sillas de formas suaves aportan calidez al espacio. La perfilería negra de la cocina introduce una línea gráfica más contundente. Los tonos claros de paredes, sofá y mobiliario permiten que la luz tenga un papel protagonista.

Y los elementos ornamentales existentes no se esconden: forman parte de la nueva arquitectura interior.

Fotografías por Estefania Abad

Conservar el carácter no significa conservar la distribución

Esta es probablemente una de las ideas más importantes de la intervención.

Una vivienda puede conservar su carácter arquitectónico aunque su distribución cambie por completo, mediante ajustes delicados pero muy significativos.

En este proyecto, las molduras y elementos decorativos del techo adquieren una lectura diferente al formar parte de un espacio de día mucho más amplio.

La arquitectura original deja de ser un fondo decorativo y pasa a convivir activamente con la nueva intervención.

Una zona de día de más de 70 m² pensada como un único espacio

La nueva zona de día supera los 70 m² y articula tres usos principales: cocina, comedor y salón.

Cada uno mantiene su propia identidad mediante el mobiliario, la iluminación y su posición dentro del conjunto, pero todos participan de un mismo espacio.

La mesa de comedor ocupa una posición central y funciona como elemento de transición entre la cocina y el salón.

Al fondo, el salón se abre hacia la fachada y recibe protagonismo a través de una composición muy limpia, con tonos claros y madera como principales elementos de continuidad.

La intervención consigue así algo especialmente valioso en viviendas grandes: que los metros cuadrados no se perciban como distancia, sino como continuidad.

La luz como parte del proyecto arquitectónico

La recuperación de la terraza interior original del proyecto y la integración de la cocina mediante mamparas correderas transparentes permiten generar diagonales y perspectivas más largas, conectando visualmente espacios que antes estaban separados.

La doble orientación de la zona de día permite que la luz atraviese el corazón de la vivienda y transforme su percepción a lo largo del día, generando un importante confort sensorial.

La mampara de vidrio de la cocina tiene aquí un papel fundamental: permite establecer un límite sin introducir una barrera opaca.

A esto se suma una iluminación artificial integrada y discreta, que evita competir con los elementos arquitectónicos existentes.

El objetivo no es llenar el techo de puntos de luz, sino utilizar la iluminación para reforzar las diferentes situaciones del espacio: la cocina, la mesa de comedor, el salón y las zonas de circulación.

Una reforma integral en la que lo nuevo y lo existente conviven

En esta vivienda, la reforma mantiene determinados elementos que forman parte de su identidad y utiliza otros recursos —como la madera, el vidrio, el metal negro y una iluminación contemporánea— para construir una nueva atmósfera interior.

El objetivo no es recrear una vivienda de época ni eliminar cualquier referencia al pasado.

Es hacer que una vivienda con historia pueda responder a una forma de vivir actual.

La experiencia de A54insitu en Paseo Fernando el Católico

Esta reforma forma parte de una experiencia de trabajo continuada de A54insitu en esta zona de Zaragoza.

Vamos camino de las 20 intervenciones en la zona: 6 reformas integrales dentro de la misma manzana, un total de 11 intervenciones en el entorno inmediato, un nuevo proyecto en curso que tenemos muchísimas ganas de poner en marcha y nuestro queridísimo MOTT en la misma Plaza San Francisco.

Esta experiencia nos ha permitido conocer de primera mano diferentes viviendas y edificios del entorno, sus características y las posibilidades que ofrecen cuando se plantea una reforma integral.

Pero cada proyecto empieza de nuevo.

Porque conocer la zona es importante, pero entender la vivienda concreta es lo que permite encontrar la solución adecuada.

Reformar una vivienda en Fernando el Católico:
empezar por el espacio

Antes de elegir una cocina, un suelo o un acabado, una reforma integral debería responder a preguntas más importantes:

  • ¿Cómo queremos vivir la vivienda?
  • ¿Qué espacios necesitamos realmente?
  • ¿Dónde merece la pena abrir?
  • ¿Qué elementos originales debemos conservar?
  • ¿Cómo podemos aprovechar mejor la luz?
  • ¿Podemos conseguir una vivienda más abierta sin perder intimidad?
  • ¿Cómo podemos introducir una arquitectura interior contemporánea sin borrar la personalidad del edificio?

En esta vivienda, la respuesta ha sido una combinación de nueva distribución, espacios abiertos, cocina integrada, materiales naturales, vidrio y metal y conservación de elementos arquitectónicos con carácter.

El resultado demuestra que reformar una vivienda tradicional no tiene por qué significar elegir entre conservar su personalidad o hacerla contemporánea. Se pueden hacer las dos cosas.

Preguntas frecuentes (FAQs)

Sí. Una reforma integral puede modificar completamente la distribución, las instalaciones y el funcionamiento de una vivienda conservando aquellos elementos arquitectónicos que aportan identidad, como molduras, techos altos, carpinterías o elementos ornamentales.

Sí. Soluciones como mamparas correderas de vidrio permiten conectar visualmente cocina, comedor y salón manteniendo la posibilidad de sectorizar los espacios cuando sea necesario.

Depende de cada inmueble. Antes de intervenir es importante valorar qué elementos tienen interés arquitectónico, constructivo o espacial y cuáles pueden integrarse en la nueva distribución sin limitar el funcionamiento de la vivienda.

Porque la distribución determina cómo se utiliza la vivienda, cómo circula la luz, la relación entre las estancias y buena parte de su funcionalidad. Los materiales deberían responder a un proyecto previamente definido, y no al contrario.

Sí. A54insitu cuenta con una amplia experiencia en el entorno de Paseo Fernando el Católico, Plaza San Francisco y Universidad, desarrollando proyectos de arquitectura, interiorismo y reforma integral de viviendas.

Ideas clave de esta reforma integral

  • 189 m² transformados mediante una nueva organización espacial.
  • Una zona de día de más de 70 m² que conecta cocina, comedor y salón.
  • Cocina integrada y sectorizable mediante una gran mampara de vidrio.
  • Conservación de molduras, cornisas y elementos ornamentales originales.
  • Uso de madera natural, vidrio y perfilería metálica negra para introducir un lenguaje contemporáneo.
  • Aprovechamiento de la doble orientación y la luz natural como elementos fundamentales del proyecto.
  • Una intervención que demuestra que conservar el carácter de una vivienda no implica conservar su distribución original.

¿Estás pensando en reformar tu vivienda en Zaragoza?

En A54insitu desarrollamos proyectos de arquitectura, interiorismo y construcción para transformar viviendas existentes en espacios adaptados a las necesidades actuales. Hemos realizado reformas para viviendas propias, viviendas destinadas al alquiler e incluso proyectos orientados a acompañar y facilitar la venta de activos.

Nuestro trabajo abarca desde el estudio de las posibilidades de la vivienda y la nueva distribución hasta el proyecto, el diseño interior, la dirección y la ejecución de la reforma.

Si estás pensando en comprar o reformar una vivienda en Paseo Fernando el Católico, Gran Vía, Universidad o su entorno, podemos estudiar contigo qué posibilidades ofrece el espacio antes de tomar decisiones.

Una buena reforma no empieza eligiendo materiales. Empieza descubriendo todo lo que una vivienda puede llegar a ser, conociendo los costes reales y eligiendo buenos compañeros de viaje.

Vista general de cocina a medida tras la reforma integral de una vivienda en Zaragoza